En México hay alrededor de 2,500 embarazadas con cáncer y escasez de especialistas que sepan tratar la complejidad de esta combinación, afirmó el doctor Álvaro Cabrera García, jefe de servicio de Hematología del Hospital Regional de Alta Especialidad (HRAE) de Ixtapaluca.

El problema se agrava cuando las mujeres embarazadas son menores de 20 años pues es muy probable que sean pacientes oncohematológicos, en su mayoría de leucemia, dijo.

“El cáncer es el principal problema de salud en el mundo, la muerte materna es el principal problema de salud pública en los países en vías de desarrollo, y le sumas el embarazo adolescente. Es una catástrofe”, sostuvo el especialista en una conferencia de prensa para abordar la falta de atención a las enfermedades oncohematológicas, como leucemias y linfomas.

El doctor Cabrera citó un artículo publicado en 2018 en la revista médica Lancet del doctor Frederic Amant, profesor y especialista en ginecología oncológica.

Amant estimó una incidencia de un caso de embarazo y cáncer por cada 1,000 embarazadas, lo que significa que si en México hay aproximadamente 2.5 millones de recién nacidos, la estimación es de 2,500 mujeres embarazadas con cáncer.

En dicha estimación se incluyen mujeres que tenían cáncer antes del embarazo, que contraen la enfermedad durante la gestación o que ya tuvieron al bebé pero contraen cáncer en el primer año posterior.

Y aunque Cabrera aseguró que hay un gran riesgo de muerte por cáncer durante la etapa del puerperio, es decir, las semanas posteriores al parto, aclaró que en México no hay datos concretos por falta de investigación regional.

Cabrera aseguró que se vuelve una “catástrofe” cuando no existen las condiciones adecuadas para atender a estas mujeres, pues se reúnen varios problemas de salud pública y se puede poner en riesgo la vida de las pacientes.

El HRAE, ubicado en Ixtapaluca, Estado de México, atiende 23 casos de embarazo y cáncer al año pero espera ampliar su estructura para dar atención a 80 mujeres durante 2020.