Año Nuevo, nuevos hábitos financieros

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Ser responsable con tus hábitos financieros te generará un buen historial, el cual podrá ayudarte en proyectos personales y profesionales

Sin importar tu nivel socioeconómico o trabajo, ¿te has enfrentado con el reto de administrar bien tu dinero, hacerlo rendir e incluso destinar una parte al ahorro? Muchas de las veces no lo hacemos porque tenemos malos hábitos financieros.

Por increíble que parezca, solamente 8.3% de la población en México ha tomado algún curso sobre ahorro, crédito o cómo hacer un presupuesto. El 65.1% no registra sus gastos, lo que puede generar problemas financieros.

¿Sabías que la falta de planeación y previsión en tus finanzas derivan de malos hábitos? En este nuevo año dale un giro a tu vida y haz de la educación financiera tu aliada.

Además de la tranquilidad personal, tener buenos hábitos financieros repercutirá en aspectos como nuestro historial crediticio; esto es el registro de todas las operaciones relacionadas con un crédito que hayamos solicitado.

Desde el número de créditos que tenemos contratados,el monto al que ascienden nuestras deudas o saldos pendientes de cada uno, cada cuánto pagamos los créditos y si lo hacemos puntualmente o no. 

Cada una de estas acciones es evaluada y nos dará una calificación positiva o negativa, que impactará nuestra reputación a la hora de solicitar un préstamo.

Ser responsable con tus créditos incrementará las posibilidades para solicitar uno mejor que podrá ayudarte en proyectos personales y profesionales.

Además, en cualquier época de la vida, cuando se cuenta con objetivos claros a futuro, se planean acciones concretas para lograrlos.

En finanzas es importante establecernos metas a corto, mediano y largo plazo. Antes de incurrir en gastos innecesarios define el porcentaje de tu salario que destinarás para lo que deseas adquirir, así como el plazo. Ten presente que definirlas le dará sentido a tu esfuerzo.

En el caso de plantear metas financieras se debe responder a las siguientes preguntas: ¿Qué se quiere alcanzar? ¿Cuál es el plazo para cumplir la meta? ¿Qué acciones se necesitan para lograrlo?

A empezar con los buenos hábitos

Si estás consciente de las desventajas de un mal historial crediticio, es momento de adquirir buenos hábitos:

  • Elabora: Haz un presupuesto para tener un panorama de tus ingresos y egresos para cubrir tus gastos habituales y compromisos financieros, entre ellos los créditos.
  • Elimina gastos hormiga: Trata de no consumir refrescos, papitas o dulces. Eso además de ayudarte a tener un mejor balance en tu economía, contribuirá a que goces de buena salud.
  • Procura: Paga más del mínimo solicitado, así cubres tu deuda en menos tiempo y con menos intereses.
  • Prioriza: Dale prioridad a las compras realmente necesarias. La mejor opción de compra es aquella que se adapta a tus necesidades y posibilidades de pago.
  • Sé un comprador inteligente: Antes de comprar lo primero que se te ponga enfrente, pregúntate si realmente te servirá, de no ser así, ¡evita comprarlo!
  • Evita: No adquieras deudas que no puedes pagar. El crédito y las tarjetas de crédito son útiles para adquirir ciertos bienes o servicios, pero podrán convertirse en un enemigo si los usas de manera irracional.
  • Reestructura: Si debes dinero a una institución financiera la negociación de adeudos puede ser una alternativa para evitar que caigas en mora con las inminentes consecuencias de ver afectado tu historial crediticio. Compara opciones y evita el sobreendeudamiento.
  • Reduce: No deberías destinar más de 25 % de tus ingresos mensuales a pagar tus deudas. Si rebasas este porcentaje tu liquidez se verá afectada.
  • Consulta: Échale un ojo a tu Reporte de Crédito en caso de que requieras hacer alguna aclaración. Recuerda, lo puedes solicitar una vez al año de forma gratuita.
  • Sé puntual: Al pagar en las fechas indicadas construirás un buen historial crediticio. Utiliza un calendario para indicarlas. Revisa estados de cuenta para comprobar que se vean reflejados tus pagos y llevar un control o hacer una aclaración si es necesario.
  • Ten cuidado: La tarjeta de crédito no es una extensión de tu sueldo. Es dinero prestado que tendrás que pagar. Recuerda, la tarjeta de crédito por sí misma no es un problema. Los problemas surgen cuando compras cantidades mayores a las de tu capacidad de pago.

Asegura tu bienestar y el de tus seres queridos: plantéate la posibilidad de contratar un seguro de gastos médicos, de vida, auto o casa. Los seguros son instrumentos financieros con los que podemos reducir los gastos en caso de enfermedad, accidente o cualquier otro tipo de siniestro.

Haz del ahorro un hábito: empieza por cantidades pequeñas y procura subir el monto. Al final podrás utilizar tus ahorros para darte un pequeño gusto, puede ser un viaje o inclusive para metas más grandes: el enganche de un automóvil por ejemplo.

Con información de Profeco y Condusef

IPR

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